La Exposición "100 Belenes en el Vaticano"
Desde el 8 de diciembre, la Columnata de la Plaza de San Pedro acoge la exposición internacional "100 Belenes en el Vaticano", una muestra que presenta 132 obras procedentes de 23 países de Europa y del mundo. Esta octava edición de la exposición, inaugurada en la Solemnidad de la Inmaculada Concepción, permite contemplar más de cien maneras diferentes de ver y vivir el nacimiento de Jesús, reflejando las perspectivas y sensibilidades de artistas de diversas nacionalidades.
La inauguración oficial tuvo lugar el lunes 8 de diciembre a las 16:00 h en la columnata izquierda de Bernini, en la Plaza de San Pedro de Roma. El evento contó con la presencia de Monseñor Rino Fisichella, Proprefecto del Dicasterio para la Evangelización y responsable de la organización del Jubileo, junto con varios miembros del Dicasterio. La ceremonia estuvo amenizada por una representación folclórica tradicional a cargo de la Embajada de México ante la Santa Sede.
La exposición, organizada en el marco del evento cultural "Jubileo es Cultura", sirve también como una forma de agradecer el Año Santo vivido. La muestra exhibe belenes creados por artistas de 23 países, incluyendo naciones europeas como Italia, Francia, Croacia, Polonia, Hungría, Eslovaquia, Eslovenia, Rumanía y Suiza, así como de países internacionales como Estados Unidos, Perú, Eritrea, Corea, Venezuela, Taiwán, Brasil, Japón, Filipinas, Indonesia, Paraguay e India. Muchas de estas naciones estuvieron representadas por sus respectivas embajadas ante la Santa Sede, quienes promovieron activamente el evento.

Los belenes expuestos destacan por la variedad de materiales utilizados, que van desde papel japonés, seda, resina, poliestireno, lana, fibra de coco y plátano, hasta vidrio. Entre las piezas más singulares se encuentran un belén elaborado en un tambor de curtiduría, otro reproducido en la parte delantera de un autobús ATAC, un gran belén que representa una Roma desaparecida, belenes mecánicos y un tradicional belén mexicano de gran tamaño.
La exposición permanecerá abierta al público hasta el 8 de enero. El horario de visita es de 10:00 h a 19:00 h todos los días, con cierres anticipados a las 17:00 h los días 24 y 31 de diciembre. El último acceso se permite siempre 15 minutos antes del cierre. La entrada a la exposición es gratuita y no requiere reserva.
La Ciudadanía Vaticana: Un Proceso de Concesión
En contraste con la celebración del nacimiento de Jesús a través de los belenes, la cuestión de los nacimientos dentro de la Ciudad del Vaticano y la obtención de su ciudadanía presenta características únicas. Es fundamental comprender que la nacionalidad vaticana no se obtiene por nacimiento, sino exclusivamente por concesión del Estado.
Esto implica que, incluso si una persona naciera en el territorio del Vaticano, no recibiría automáticamente la ciudadanía de este estado. La ciudadanía se otorga a aquellos que poseen una conexión directa y significativa con la Santa Sede, generalmente a través de su empleo o servicio.
Para obtener la ciudadanía vaticana, es necesario cumplir con requisitos específicos y seguir un procedimiento formal. La ley vaticana estipula que la ciudadanía puede ser concedida a los cardenales residentes en el Vaticano, a los diplomáticos de la Santa Sede y a quienes trabajan en el servicio de la Santa Sede, incluyendo a sus cónyuges y familiares directos que conviven con ellos.
El proceso de solicitud debe presentarse ante las autoridades vaticanas competentes, aportando la documentación que acredite la relación del solicitante con la Santa Sede y su función dentro de la misma. Las autoridades revisan la solicitud para verificar el cumplimiento de los requisitos establecidos por la ley.
Un aspecto distintivo de la ciudadanía vaticana es su carácter temporal. La ciudadanía se mantiene mientras la persona continúe en su función al servicio de la Santa Sede. Al cesar en el puesto o finalizar la relación con la Santa Sede, también se pierde la ciudadanía vaticana. Este sistema asegura que la ciudadanía esté intrínsecamente ligada al servicio y la función dentro del Vaticano.

La Realidad de los Nacimientos en el Vaticano
En la práctica, no se registran nacimientos en la Ciudad del Vaticano. La principal razón de esta situación radica en la falta de infraestructura médica adecuada para atender partos. El Vaticano carece de hospitales o salas de maternidad, por lo que los nacimientos, en los raros casos en que ocurren, suelen tener lugar en hospitales de Roma, la ciudad que lo rodea.
En tales circunstancias, los recién nacidos son registrados como ciudadanos italianos, al haber nacido en territorio italiano. Además, la población residente en el Vaticano está mayoritariamente compuesta por clérigos y miembros de órdenes religiosas que han hecho votos de castidad, lo que reduce considerablemente la posibilidad de nacimientos dentro del estado.
De los aproximadamente 820 habitantes del Vaticano, solo unos 220 tienen residencia permanente, y la mayoría de ellos son hombres dedicados al servicio religioso. Esta configuración demográfica y religiosa hace que los nacimientos sean un evento extremadamente infrecuente.
La ley vaticana sobre ciudadanía ha sido objeto de reformas a lo largo de los años. Una modificación significativa tuvo lugar en 2011, durante el pontificado de Benedicto XVI, introduciendo cambios para adaptarse a las necesidades contemporáneas. La ley de 2011 creó la categoría de "residentes" oficiales del Vaticano, personas que viven en la Ciudad del Vaticano pero que no son necesariamente ciudadanos vaticanos.
Nacionalidad por Concesión: El Caso Vaticano
La ciudadanía vaticana se distingue por ser un estatus otorgado, no adquirido por derecho de suelo (ius soli) o derecho de sangre (ius sanguinis). En el mundo existen lugares donde la prohibición de nacer o morir se ha implementado por diversas razones, como la falta de infraestructura o el control poblacional. En el caso del Vaticano, la imposibilidad de nacer y obtener ciudadanía por este medio se fundamenta en su estructura y propósito.
Si hipotéticamente ocurriera un nacimiento dentro del territorio vaticano, el bebé no obtendría la nacionalidad vaticana. En su lugar, se le inscribiría como ciudadano italiano, dado que el nacimiento ocurre en suelo italiano. La ciudadanía vaticana se concede únicamente a aquellos que trabajan o desempeñan funciones específicas para la Santa Sede, como diplomáticos, cardenales, miembros de la Guardia Suiza o funcionarios administrativos y religiosos.
Esta ciudadanía, que se añade a la nacionalidad de origen, se pierde al dejar de ejercer dichas funciones. Si la persona en cuestión no posee otra nacionalidad al momento de dejar su cargo, podría aplicarse el mismo principio que para los recién nacidos, otorgándole la nacionalidad italiana.
La Ciudad del Vaticano, a pesar de ser el estado más pequeño del mundo, atrae a millones de creyentes y turistas. Su estatus como sede del poder de la Iglesia Católica y residencia del Papa le confiere una importancia global.
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Tradición Navideña: El Belén en el Vaticano
La tradición del belén en el Vaticano se remonta a 1982, instituida por el Papa Juan Pablo II, quien consideraba estas representaciones como "un signo de fe en Dios". Un belén es una representación de la noche del nacimiento de Jesús, que incluye elementos como el Niño Jesús en un pesebre, la Virgen María, San José, pastores, ángeles, animales de establo, la estrella de Belén y, a menudo, los Reyes Magos.
El belén se expone durante el Adviento, el período de preparación de cuatro semanas antes de Navidad. Sin embargo, la figura del Niño Jesús solo se coloca en el pesebre en Nochebuena. La escena se desmonta al finalizar la Fiesta del Bautismo del Señor, a principios de enero. La misa de Nochebuena del Vaticano, celebrada en la Basílica de San Pedro, es uno de los servicios de Navidad más vistos a nivel mundial.
A lo largo de los años, se han presentado belenes que reflejan la diversidad cultural y la creatividad artística. En 2020, el Vaticano sorprendió con un pesebre de la región de Abruzzo que incluía una figura de astronauta, simbolizando la omnipresencia de Dios. Otras ediciones notables incluyen un belén de 2017 de la Abadía Territorial de Montevergine, uno de 2019 con vestimentas cedidas por habitantes locales, un belén de 2013 proveniente de Nápoles, y uno de 2012 inspirado en la ciudad de Matera, que incorporó la escena de la visitación de María a Santa Isabel.

En resumen, mientras la exposición "100 Belenes en el Vaticano" celebra la natividad de Jesús a través del arte y la cultura, la realidad de los nacimientos y la ciudadanía en el propio Vaticano se rige por un sistema de concesión, intrínsecamente ligado al servicio a la Santa Sede y desvinculado del derecho de nacimiento.