La lactancia materna es una etapa de cambios físicos significativos para la madre. Aunque el pecho está preparado para que el bebé mame, a veces pueden surgir dificultades que hacen que la experiencia resulte incómoda. Las pezoneras se presentan como un recurso útil, siempre que se utilicen bajo la debida supervisión profesional.

¿Qué son las pezoneras y cómo funcionan?
Las pezoneras son protectores que se colocan sobre los pezones, adaptándose a su forma para facilitar la lactancia. Su estructura es similar a un pequeño sombrero: la copa aloja el pezón, mientras que el ala reposa sobre la areola.
Estas herramientas están diseñadas para ayudar a las madres a alimentar a bebés con dificultades, proporcionando una superficie de enganche más grande y firme. Son especialmente útiles en los siguientes casos:
- Pezones planos o invertidos: facilitan el agarre al dar una forma más accesible.
- Bebés prematuros: ayudan a aquellos que no tienen suficiente fuerza para succionar.
- Pezones doloridos o con grietas: actúan como una barrera protectora frente al roce.
- Reflejo de salida de leche intenso: ayudan a gestionar el flujo.
- Dificultades de agarre: permiten que el bebé reciba nutrientes sin necesidad de extraer la leche.
Consideraciones importantes sobre su uso
Es fundamental entender que las pezoneras no deben ser el primer recurso ni la solución definitiva, sino una ayuda transitoria. El Comité de Lactancia de la Asociación Española de Pediatría (AEP) recomienda su uso solo bajo prescripción de una matrona o asesora de lactancia.
Existen mitos sobre la prevención de grietas mediante cremas o masajes durante el embarazo que resultan inútiles, ya que las grietas suelen ser un problema mecánico relacionado con el agarre. Por ello, antes de recurrir a las pezoneras, se deben descartar otras causas de dolor, como una posición incorrecta del bebé.
¡Técnicas de agarre correcto para una lactancia exitosa!
Selección y mantenimiento
Antiguamente, las pezoneras se fabricaban de materiales rígidos como cristal, plata o marfil. Hoy en día, la silicona fina y blanda es el material estándar por su flexibilidad y suavidad.
| Aspecto | Recomendación |
|---|---|
| Material | La silicona es preferible al látex por su resistencia y menor riesgo de alergias. |
| Talla | Debe cubrir el pezón sin rozar la piel; una talla incorrecta puede causar heridas. |
| Higiene | Lavar con agua y jabón tras cada uso. No es necesario esterilizar después de la primera vez. |
Cómo abandonar el uso de las pezoneras
Muchos bebés dejan las pezoneras de forma natural entre los tres y cuatro meses. Si se desea iniciar la transición, es importante valorar si el bebé realmente las necesita o si el agarre ya es efectivo. Algunas estrategias recomendadas incluyen:
- Estimular el pezón antes de la toma mediante masajes suaves o contacto con frío.
- Practicar el "agarre espontáneo" dejando que el bebé busque el pecho por sí mismo.
- Iniciar la toma con la pezonera y, cuando el bebé succione con fuerza, retirarla suavemente para intentar el enganche directo.
- Utilizar el dedo meñique para estimular el paladar del bebé antes de ofrecer el pecho.
Nota importante: Nunca se debe recurrir a dejar al bebé sin comer para obligarlo a aceptar el pecho sin pezonera. Asimismo, se desaconseja cortar la pezonera, ya que los bordes resultantes pueden causar lesiones en la boca del bebé. Si surgen dudas, lo ideal es contactar con un grupo de apoyo cercano o un profesional de la salud formado en lactancia.