Los prados y las praderas son elementos cruciales para la sostenibilidad de las explotaciones ganaderas de vacuno en Galicia. Para garantizar un abonado racional y eficiente, el punto de partida indispensable es la realización de análisis de suelo de las distintas fincas. Estos análisis permiten optimizar el uso de los macronutrientes principales: Nitrógeno (N), Fósforo (P) y Potasio (K).
Tipos de Cultivos Forrajeros y su Fertilización
La estrategia de fertilización varía según el tipo de cultivo forrajero:
1. Cultivos de Gramíneas y Anuales No Leguminosas
- Gramíneas plurianuales: Incluyen especies como el raigrás inglés, dactilo y festuca.
- Especies anuales no leguminosas: Comprenden cereales de invierno, girasol y maíz forrajero.
2. Especies Leguminosas Anuales y Plurianuales
- Leguminosas anuales: Asociadas a cereal o raigrás italiano anual, como la veza, los guisantes forrajeros y los tréboles anuales.
- Leguminosas plurianuales: Destaca la alfalfa.
3. Prados y Praderas
Estos ecosistemas suelen incorporar una componente leguminosa, principalmente tréboles, que poseen la capacidad de fijar nitrógeno del aire. Históricamente, el trébol tuvo un papel protagonista en las praderas hasta mediados del siglo XX.

Estrategias de Fertilización Nitrogenada
La fertilización nitrogenada debe adaptarse a las características específicas de cada tipo de pradera:
a) Maximización de Producciones en Praderas de Gramíneas
Se pueden aplicar dosis elevadas de nitrógeno, hasta 450 kg/ha, para potenciar el crecimiento de las gramíneas, que responden muy bien a este nutriente. La fertilización fosfatada y potásica dependerá de la riqueza del suelo en estos elementos. El objetivo principal es alcanzar y mantener un nivel de fertilidad óptimo.
b) Praderas Ecológicas
Estas praderas no recibirán nitrógeno de síntesis en ningún momento.
c) Praderas con Presencia Importante de Leguminosas
Las leguminosas desarrollan su máximo potencial a finales de la primavera. Durante el resto del año, una parte significativa de la producción se sustenta en la leguminosa. En estos casos, la aplicación de abono nitrogenado de síntesis se limita o se evita.
d) Praderas con Muy Pocas Leguminosas
La producción se basa en las gramíneas, que requieren altas aportaciones de nitrógeno para obtener buenos rendimientos. Se recomienda una aplicación inicial de 80-90 kg/ha de N a la salida del invierno, seguida de otra aportación de 60-70 kg/ha a principios de septiembre para asegurar el crecimiento otoñal.
e) Praderas para Ensilar
Se aplicarán 80-90 kg/ha de N al finalizar el invierno, aproximadamente mes y medio antes del corte. Si se realizan dos cortes para ensilar, se aplicará una segunda dosis de 80-90 kg/ha una semana después del primer corte.
f) Cereales de Invierno y Raigrás Italiano
Para una producción estimada de 5 t/ha de materia seca, se aplicarán 100 kg/ha de N: 30 kg/ha en la siembra y 70 kg/ha a la salida del invierno.
g) Mezclas de Cereal de Invierno con Leguminosas o Raigrás Italiano con Tréboles Anuales
Estas mezclas no recibirán abono nitrogenado. En suelos pobres en nitrógeno, se podrán aplicar 40 kg/ha de N en la siembra.
Fertilización Fosfatada y Potásica
La fertilización fosfatada y potásica es esencial para el establecimiento y mantenimiento de prados, praderas y alfalfa. Las dosis recomendadas (expresadas en kg/ha de P2O5 y kg/ha de K2O, respectivamente) se determinan en función del nivel de fertilidad del suelo y el modo de aprovechamiento, estimando una producción de 10 t/ha de materia seca al año.
En las explotaciones de vacuno de leche, es común realizar dos cortes para ensilar en primavera y un corte de limpieza o pastoreo en otoño. Las dosis de potasio superiores a 100 kg/ha de K2O deben fraccionarse en dos o tres aplicaciones. Una aplicación excesiva de potasio al inicio de la primavera puede provocar un "consumo de lujo" en las gramíneas, sin un beneficio productivo real.

Consideraciones sobre la Carga Ganadera y el Reciclado de Nutrientes
Si la carga ganadera supera las tres vacas por hectárea, no será necesario emplear fertilizantes nitrogenados de síntesis. Es importante destacar que el valor del reciclado de nutrientes ha sido infravalorado en los últimos años.
Existen programas que permiten introducir datos de análisis de suelo y de purines. En ausencia de análisis de purín, este puede calcularse a partir de su densidad si se conoce.
Nutrientes Esenciales para el Desarrollo Vegetal
Las plantas requieren una variedad de nutrientes para su correcto desarrollo, floración, producción de frutos y resistencia a condiciones adversas como sequías y heladas. El sustrato necesita ser enriquecido regularmente mediante la aplicación de fertilizantes.
Macronutrientes Primarios
Las plantas necesitan cantidades importantes de tres macronutrientes primarios:
- Nitrógeno (N)
- Fósforo (P)
- Potasio (K)
Macronutrientes Secundarios y Micronutrientes
Además, requieren en menor medida macronutrientes secundarios como magnesio, azufre y calcio, y micronutrientes como hierro, cinc, cobre, boro, manganeso y molibdeno.
Las necesidades de nutrientes están determinadas por el tipo de planta, su tamaño y su ciclo biológico. La disponibilidad de estos nutrientes en el sustrato está estrechamente relacionada con el pH.
Las formulaciones NPK que se encuentran en el etiquetado de los fertilizantes indican el porcentaje de los tres macronutrientes primarios.
Preparación del Sustrato y Tipos de Fertilizantes
Es fundamental que el sustrato cuente con una estructura y textura adecuadas. Las necesidades de una planta en maceta difieren de las de una planta cultivada en el suelo.
La mayoría de los sustratos para plantación y trasplante contienen nutrientes para las primeras dos o tres semanas. A partir de entonces, es necesario comenzar a abonar. Tanto la carencia como el exceso de nutrientes pueden tener consecuencias negativas para las plantas.
Enmiendas Orgánicas (Compost o Mantillo)
Son materia orgánica de origen vegetal y/o animal (estiércol) más o menos descompuesta. Los nutrientes estarán disponibles antes o después según el grado de descomposición.
- Cuándo y cómo aplicar: Se pueden aplicar en superficie o de fondo, mezclándolas con la tierra. Habitualmente se realizan entre octubre y los meses de invierno, aprovechando las labores de labrado.
- En tiestos y jardineras: Aplicar una pequeña cantidad espolvoreada por encima.
- En la plantación de árboles y arbustos: Mezclar con la tierra al plantar, representando como máximo entre el 3% y el 5% del volumen total.
Abonos Granulados
Se esparcen sobre la superficie del terreno y se cubren con sustrato para que la humedad los disuelva gradualmente.
- Abono Azul: Suele ser un abono granulado complejo de aplicación universal.
Abonos Solubles
Se presentan en polvo para disolver en el agua de riego. Son una alternativa a los líquidos, pero más potentes, lo que exige precaución en la dosificación.
Bastones y Varitas
El abono se presenta en forma de clavos que se entierran en la tierra. Son de liberación lenta y su efecto dura de dos a tres meses. Se aplican durante el periodo vegetativo, enterrándolos a diferentes distancias del tronco.
Abonos de Liberación Controlada
Los ingredientes están recubiertos por una cápsula que permite una liberación gradual de nutrientes a lo largo de unos seis meses.
Abonos Específicos
Existen fertilizantes con fórmulas NPK ajustadas a las necesidades de tipos de plantas específicos (verdes, de flor, acidófilas, rosales, orquídeas, cítricos, frutales, etc.).
Preparación del Terreno para la Siembra
Antes de abonar, es necesario preparar el terreno:
- Oxigenar el terreno: En terrenos grandes, se realiza con tractor mediante labranza. En terrenos pequeños, se puede usar una pala y rastrillo para remover la tierra.
CÓMO PREPARAR TU HUERTO DESDE CERO
El abonado de la tierra consiste en proporcionar materia orgánica al suelo para enriquecerlo. Desde mallasysombreo.com se recomienda el uso de fertilizantes orgánicos por sus ventajas, como el aprovechamiento de residuos y el aumento de la actividad microbiana.
Tipos de Fertilizantes Orgánicos Recomendados:
- Estiércol: Uno de los fertilizantes más usados y económicos, se añade directamente a la tierra.
- Humus de lombriz: Considerado un excelente fertilizante orgánico, obtenido tras la digestión de material orgánico por lombrices. Se extiende sobre el terreno.