Los mosquitos, especialmente en verano con la combinación de humedad y calor, son una preocupación constante debido a sus picaduras. Los bebés y niños pequeños son particularmente vulnerables, siendo "presas favoritas" de estos insectos. Por ello, es natural preocuparse por cómo protegerlos de las picaduras.

¿Qué son los Repelentes de Insectos y Cómo Funcionan?
Los repelentes de insectos son sustancias que previenen las picaduras de insectos como mosquitos, garrapatas, pulgas y moscas, pero no de aquellos con aguijón como abejas o avispas. Su mecanismo de acción consiste en interferir con los receptores químicos de los insectos, impidiendo que localicen la piel para picar. Actúan solo a corta distancia, haciendo que el mosquito no detecte el "olor" humano ni sepa dónde posarse.
Estos productos están disponibles en diversas formas: aerosoles, atomizadores, líquidos, cremas, barras, lociones, roll-on, stick-gel y toallitas impregnadas. Generalmente, ofrecen una protección de 4 a 8 horas después de su aplicación. Es importante destacar que no matan al insecto, sino que lo mantienen alejado de la zona donde se ha aplicado el repelente.
Tipos de Repelentes y Recomendaciones Pediátricas
Repelentes Químicos
N,N-Dietil-meta-toluamida (DEET)
El DEET es el ingrediente más habitual en los repelentes de insectos y se considera la mejor defensa contra los insectos que pican. Está disponible en lociones, cremas y rociadores. Su protección abarca de dos a cinco horas, dependiendo de su concentración (un 10% protege por dos horas, un 24% por cinco horas; concentraciones mayores al 30% no ofrecen mayor eficacia ni protección).
- La Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda que los repelentes que se usan en niños no deben contener más de un 30% de DEET.
- No se recomienda para niños menores de dos meses de edad.
- La Asociación Española de Pediatría (AEP) sugiere evitar el DEET en menores de dos años, priorizando métodos no químicos.
- Puede aplicarse en asientos de coche y cochecitos de paseo.
- El DEET está aprobado para su uso en niños sin restricción de edad en general, y no hay restricciones con respecto al porcentaje de DEET en productos para niños, ya que los datos no muestran diferencias en efectos en pruebas realizadas para el registro del producto.
Icaridina (Picaridina o KBR 3023)
Este compuesto se ha demostrado tan eficaz como el DEET, pero sin la irritación asociada a este último. La protección varía de tres a ocho horas, según su concentración. Se considera un producto seguro si se siguen las recomendaciones de uso.
- No se recomienda para bebés menores de dos meses.
- Algunos organismos no la recomiendan para niños menores de seis meses, ya que no se ha evaluado en este grupo de edad.
IR3535 (3-N-butil-n-acetil aminopropionato de etilo)
Este es un repelente de insectos sintético activo contra mosquitos, garrapatas y moscas que pican. Los estudios han mostrado una protección variable (de una a seis horas) según la concentración y la especie de mosquito.
- Su toxicidad es mínima, aunque es un irritante ocular.
- No debe usarse en niños menores de un año.
- A partir de los doce meses, se puede aplicar en niños con una concentración menor del 20%.
Permetrina o Piretrina
La permetrina es una sustancia química sintética utilizada como insecticida, acaricida y repelente. A diferencia de otros repelentes, su eficacia para matar garrapatas al contacto ha sido demostrada.
- No deben aplicarse en la piel; solo sobre la ropa (donde el producto permanece incluso después de los lavados).
- No se recomienda para niños menores de dos meses de edad.
Repelentes Naturales (Aceites Esenciales)
Repelentes que contienen aceites de eucalipto limón, de soja o citronela, han sido señalados por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades como tan eficaces como el DEET o la icaridina en algunas formulaciones al 2%.
- El tiempo de protección es inferior a las dos horas, requiriendo aplicaciones frecuentes.
- Las reacciones alérgicas son poco comunes.
- No se recomiendan para bebés menores de dos meses.
- El citriodiol o eucaliptus citriodora no se recomienda en menores de dos años (puede producir irritación ocular y contiene alcohol).
- Para bebés entre dos meses y un año, con bajo riesgo de picadura, se puede considerar la citronela, aplicándola a menudo según las instrucciones.

Recomendaciones Generales de Uso y Seguridad de Repelentes
Es fundamental leer atentamente y seguir las instrucciones de uso, el prospecto o la ficha técnica del producto repelente.
- Aplicación: Aplique los repelentes solo en la piel o la vestimenta expuesta. No lo aplique cerca de los ojos y la boca, y úselo con moderación alrededor de las orejas. Evite inhalar el producto en aerosol y nunca lo use en cortaduras, heridas o piel irritada.
- Cantidad: Use la cantidad de repelente justa para cubrir la ropa de su hijo y la piel expuesta. Una mayor cantidad no significa mayor efectividad.
- En niños: No permita que los niños manipulen el producto y no lo aplique directamente en sus manos. Cuando lo use en niños, aplíquelo primero en sus propias manos y luego extiéndalo sobre el niño.
- Frecuencia: Aplique y vuelva a aplicar el repelente según las indicaciones de la etiqueta. No use los productos en forma excesiva. En niños menores de 12 años, no aplicar más de 1-2 veces al día. En mayores, hasta 3.
- Combinación con protector solar: No es recomendable usar un producto que combine protector solar y repelente, ya que los repelentes no requieren tanta frecuencia de aplicación como los protectores. Es preferible usar productos separados, aplicando primero el protector solar y luego el repelente.
- Prueba de reacción: Aplique un poco de producto en un área pequeña de la piel para verificar si no produce reacción. Ante cualquier sospecha de reacción (como erupción), suspenda el uso, lave la piel con agua y jabón y consulte a un médico.
- Después de la actividad: Cuando regrese a casa, lave la piel del niño con agua y jabón para quitar el repelente. Lave su ropa antes de volver a usarla.
- Almacenamiento: Guarde los repelentes de insectos en un lugar seguro, lejos del alcance de los niños, preferiblemente en un gabinete o cobertizo con llave.
- Inflamabilidad: Consulte la etiqueta para ver si se indican advertencias de inflamabilidad. Si es así, no lo use cerca de llamas expuestas ni cigarrillos encendidos.
- No en animales: No use ningún producto en mascotas u otros animales, a menos que la etiqueta indique claramente que es para animales.
Eficacia de Otros Dispositivos y Métodos
Repelentes Eléctricos
Los insecticidas con difusor eléctrico (líquido o pastillas) son eficaces para usar en casa, preferiblemente por la noche y con las puertas de la habitación abiertas. Se ha observado que los difusores con líquido son algo más eficaces que las pastillas. Sin embargo, es mejor usarlos en habitaciones bien ventiladas si un bebé duerme en ella.
Dispositivos Ineficaces
- Dispositivos Ultrasónicos: Aparatos que emiten ondas sonoras para alejar a los insectos. Múltiples investigaciones no han demostrado efectos positivos.
- Dispositivos Basados en Luces: Según la OCU, estos dispositivos son ineficaces contra mosquitos, ya que la luz ultravioleta atrae a moscas y polillas, no a los mosquitos.
- Brazaletes y Parches Antimosquitos: Estos productos, que contienen repelentes químicos (como DEET) o esencias naturales (citronela, geraniol, lavanda), tienen una eficacia muy baja. Los repelentes deben aplicarse sobre toda la superficie de la piel para ser efectivos, y la evidencia científica indica que no funcionan a más de cuatro centímetros del punto de aplicación.
Medidas Complementarias de Protección
Además de los repelentes, existen otras estrategias para proteger a los niños de las picaduras:
- Vestimenta adecuada: Use ropa que cubra las áreas expuestas (manga larga, pantalón largo, zapato cerrado y calcetín), preferentemente de algodón y colores claros. Preste atención a los pies, usando calcetines finos.
- Mosquiteras: Instale mosquiteras en las ventanas de la casa, especialmente en las habitaciones, y utilice mosquiteras para cunas o cochecitos.
- Evitar zonas de riesgo: Evite zonas con agua estancada y de especial riesgo de mosquitos durante las últimas horas del día.
- Higiene corporal: Mantener una correcta higiene corporal ayuda a no atraer a los mosquitos, ya que la sudoración y los olores fuertes pueden seducirles.
- Control ambiental: Mantenga la piscina tapada en invierno y debidamente clorada. Limpie fuentes o estanques; si tienen peces, las larvas de mosquitos no proliferarán.
- Aire acondicionado y ventiladores: El aire acondicionado y el movimiento de aire de los ventiladores suelen disuadir a los mosquitos, aunque no son medidas totalmente efectivas por sí solas.
- Evitar perfumes: Los perfumes pueden atraer a los mosquitos.
- Revisar la habitación: Antes de dormir, compruebe que no haya mosquitos en la habitación.
- Insecticidas en habitaciones: En caso de usar insecticidas en spray, aplicarlos en habitaciones a más de 1,5 metros de donde se encuentre un bebé o niño.
Para aliviar las picaduras, se puede usar una solución de amoníaco (en mayores de 2 años) o calamina. En casos de reacciones extensas, se pueden pautar antihistamínicos o cremas con corticoides, siempre bajo supervisión médica. Mantener las manos limpias y las uñas cortas también es útil.
En resumen, no se recomienda ningún producto para repeler mosquitos en bebés menores de dos meses. Dependiendo del tipo de repelente, se pueden usar a partir de los dos o seis meses, del año o de los dos años, siempre en concentraciones apropiadas (formato familiar o infantil) y siguiendo estrictamente las indicaciones de uso.
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