El aborto espontáneo es la pérdida de un embarazo antes de la semana 20 de gestación y es más frecuente de lo que la mayoría de las mujeres creen. Al menos el 15-25% de los embarazos acaban en aborto espontáneo y, a medida que la mujer envejece, este porcentaje aumenta. Aproximadamente la mitad de los abortos espontáneos se deben a alteraciones cromosómicas, siendo otras causas como las malformaciones uterinas, trombofilias, alteraciones inmunológicas e infecciones las responsables del resto de abortos.
Muchas mujeres no son conscientes de ese alto porcentaje de embarazos que abortan y quieren entender por qué ha ocurrido y si se podría haber evitado. El impacto emocional del aborto espontáneo puede ser significativo, afectando tanto a las mujeres como a sus parejas, generando sentimientos de dolor, culpa y confusión, especialmente cuando la causa es desconocida.

Aborto Recurrente: Definición y Causas
El aborto de repetición (AR) o pérdida recurrente del embarazo se define como la pérdida espontánea de dos o más gestaciones consecutivas. Se estima que entre el 2 y el 5% de las mujeres embarazadas sufrirán abortos de repetición. Es importante señalar que se trata de una patología diferente de la esterilidad, según el criterio de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO).
Cuando se han producido dos abortos, lo recomendable es la realización de un estudio de abortos de repetición, incluso en el caso de las parejas que ya tienen hijos fruto de embarazos anteriores. Las pruebas para la pérdida recurrente del embarazo incluyen la evaluación de posibles causas genéticas, anatómicas, hormonales, inflamatorias e inmunológicas.
Análisis Hormonales en el Estudio de la Fertilidad y Abortos
El análisis hormonal que se pide en un estudio básico de fertilidad incluye, en las mujeres, la determinación de hormonas que regulan o reflejan la función y la reserva ovárica, y afectan el desarrollo del embarazo. El sistema reproductivo femenino está controlado por un delicado equilibrio de hormonas, incluyendo el estrógeno, la progesterona, las hormonas tiroideas y otras. Cuando cualquiera de estas hormonas está fuera de balance, puede afectar la capacidad para concebir o mantener un embarazo.

La Hormona hCG: Indicador de Embarazo y Pronóstico
La gonadotropina coriónica humana (hCG) es la hormona característica del embarazo. Esta hormona es producida por el embrión y se encarga de que el cuerpo lúteo (folículo ovárico tras la ovulación) mantenga la producción de progesterona después de haberse producido una concepción. Por este motivo, los test de embarazo se basan en detectar hCG en sangre u orina, ya que su presencia es indicativa de gestación.
La hormona hCG puede ser detectada en la orina de manera más fiable una vez se ha producido la ausencia o retraso del periodo. A partir de este momento, los niveles de hCG son suficientemente elevados como para que el test los pueda detectar. Por otro lado, los test sanguíneos suelen ser más sensibles y son capaces de detectar cantidades más bajas de hormona y, lo más importante, de cuantificarla y proporcionar un valor.
Valores de hCG durante el Embarazo
Por lo general, los valores de hCG se duplican cada 48-72 horas durante las primeras 12 semanas de gestación. A partir de este momento, los niveles de hCG descenderán paulatinamente. Es por este motivo que los valores normales de hCG varían según el periodo gestacional en el que esté la mujer.
De este modo y, sobre todo, ante valores bajos o dudosos, adquiere gran importancia repetir seriadamente la prueba con un intervalo mínimo de 48 horas para comprobar que se produce dicho aumento en la hCG y realizar un seguimiento. Si existe un incremento de los niveles de hormona beta hCG, el especialista programará la ecografía a las 6-7 semanas de gestación.
En cambio, cuando los niveles de hCG no coinciden con los que se esperan o bien no aumentan al ritmo al que deben hacerlo, es momento de pensar en la posibilidad de que esté ocurriendo algo. El hecho de no doblar estos niveles hormonales puede ser un signo de mal pronóstico y, por lo general, indica que hay problemas en la evolución de la gestación.
BETA HCG, HORMONA DEL EMBARAZO, POR GINECOLOGA DIANA ALVAREZ
hCG y Aborto Espontáneo
Cuando se produce un aborto espontáneo, los niveles de beta hCG disminuyen, aunque el cuerpo tarda unas 3-6 semanas en hacer que sea indetectable. Por ello, es posible que la mujer siga teniendo hormona hCG en sangre durante un tiempo pese a haber sido confirmado el aborto, pero estos niveles se irán disminuyendo. Si los valores de hormona hCG no se reducen después de un aborto espontáneo, puede significar que aún permanece tejido embrionario en la mujer. En este caso, un especialista valorará si es necesario realizar algún tipo de intervención.
Desequilibrio Hormonal y su Conexión con el Aborto Espontáneo
Las hormonas juegan un papel crítico en el apoyo a un embarazo saludable. Un desequilibrio hormonal se refiere a cuando hay demasiada o muy poca cantidad de una hormona en el torrente sanguíneo, interrumpiendo las funciones normales del cuerpo. Este desequilibrio puede ser causado por una variedad de factores, incluyendo estrés, dieta deficiente, condiciones de salud subyacentes y más.
En el contexto del embarazo, los desequilibrios hormonales pueden obstaculizar el desarrollo adecuado del revestimiento uterino o interrumpir el embarazo mismo. Es crucial reconocer estos signos y buscar orientación médica, especialmente cuando se experimentan pérdidas recurrentes del embarazo.
Hormonas Específicas Implicadas
- Progesterona Baja: Es esencial para el engrosamiento del revestimiento uterino, lo cual es necesario para la implantación y el crecimiento del embrión. Si los niveles de progesterona son insuficientes, el embarazo puede no progresar, lo que lleva a un aborto espontáneo. La suplementación de progesterona puede ser un tratamiento efectivo en estos casos.
- Desequilibrios Tiroideos: Tanto el hipotiroidismo (tiroides hipoactiva) como el hipertiroidismo (tiroides hiperactiva) pueden interrumpir el delicado equilibrio de las hormonas reproductivas, lo que resulta en complicaciones durante el embarazo, incluyendo aborto espontáneo, parto prematuro y bajo peso al nacer. El tratamiento con hormona tiroidea es crucial.
- Estrógeno: Regula el ciclo menstrual y ayuda a mantener el revestimiento uterino, también es crucial durante el embarazo. Si hay un desequilibrio en los niveles de estrógeno, puede dificultar la implantación del embrión o causar la pérdida temprana del embarazo.
- Prolactina Elevada: Esta hormona, que regula la producción de leche, puede interferir con la ovulación y el mantenimiento del embarazo cuando los niveles son demasiado altos.
- Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP): Las mujeres con SOP suelen experimentar desequilibrios hormonales, incluyendo altos niveles de andrógenos, lo que puede llevar a dificultades para concebir y un mayor riesgo de aborto espontáneo.
Diagnóstico y Tratamiento de Desequilibrios Hormonales
Cuando se trata de diagnosticar desequilibrios hormonales, los proveedores de atención médica generalmente utilizan una combinación de análisis de sangre, ecografías e historial de la paciente para evaluar los niveles de hormonas clave, como la progesterona, las hormonas tiroideas y el estrógeno. El diagnóstico temprano de estos desequilibrios es crucial para prevenir el aborto espontáneo y mejorar la fertilidad.
Los análisis de sangre pueden ayudar a identificar problemas como la deficiencia de progesterona, la disfunción tiroidea o niveles elevados de prolactina. Dependiendo de la causa del desequilibrio, se pueden implementar diferentes tratamientos para apoyar un embarazo saludable. La suplementación de progesterona, la medicación tiroidea y los cambios en el estilo de vida (dieta equilibrada, ejercicio regular y manejo del estrés) son enfoques comunes.
El momento de realizar las pruebas para detectar las causas de la pérdida recurrente del embarazo es un factor importante. En el día 10 del ciclo, se obtienen análisis de sangre para FSH y se realiza una ecografía pélvica. A partir de ahí, en el Día 22 del Ciclo, se obtiene un análisis de sangre para Progesterona.
Importancia de las Pruebas Médicas Tras un Aborto Recurrente
Identificar las causas subyacentes es crucial para poder ofrecer un tratamiento adecuado y aumentar las posibilidades de un embarazo exitoso en el futuro. Un enfoque integral es necesario para abordar este problema complejo y multifacético.
Pruebas Genéticas
Las pruebas genéticas son una parte fundamental del proceso de diagnóstico tras un aborto recurrente. Estas pruebas pueden identificar anomalías cromosómicas en uno o ambos padres que podrían estar contribuyendo a las pérdidas. Las anomalías genéticas son responsables de aproximadamente el 50% de los abortos espontáneos en el primer trimestre.
- Cariotipo parental: Analiza el número y la estructura de los cromosomas de los padres, revelando translocaciones equilibradas u otras anomalías.
- Análisis genético del tejido fetal: Se realiza en los restos abortivos para saber si la causa del aborto ha sido genética. La técnica empleada para estudiar los restos abortivos, de forma convencional, es el cariotipo, que consiste en el análisis del número y la estructura de los cromosomas mediante la técnica de bandas CTG. Sin embargo, dado que en muchas ocasiones no es posible obtener crecimiento celular suficiente, se emplea la técnica de FISH. Al realizar un legrado tras un embarazo interrumpido involuntariamente, se lleva a cabo el cultivo de las células trofoblásticas empleando técnicas citogenéticas, permitiendo la determinación de anomalías del número o la estructura en la dotación cromosómica completa.
- Secuenciación del exoma y pruebas de microdeleción: Pruebas genéticas más avanzadas para identificar mutaciones genéticas específicas cuando no se encuentran anomalías en el cariotipo.

Evaluación Hormonal
Los desequilibrios hormonales son una causa común de abortos recurrentes. Las pruebas hormonales pueden ayudar a identificar problemas como el síndrome de ovario poliquístico (SOP), la insuficiencia lútea o trastornos tiroideos. El equilibrio hormonal es crucial para el mantenimiento de un embarazo saludable.
- Medición de progesterona: Esencial para el mantenimiento del embarazo; niveles bajos pueden indicar insuficiencia lútea.
- Evaluación de hormonas tiroideas: Tanto el hipotiroidismo como el hipertiroidismo pueden aumentar el riesgo de aborto espontáneo.
- Pruebas para síndrome de ovario poliquístico (SOP): Incluyen la medición de niveles de andrógenos y una ecografía ovárica.
- Análisis de prolactina: Niveles elevados pueden interferir con la ovulación y el mantenimiento del embarazo.
Exámenes Anatómicos
Las anomalías anatómicas en el útero pueden ser una causa significativa de abortos recurrentes. Los exámenes anatómicos ayudan a identificar problemas como el útero septado, miomas o sinequias uterinas. La corrección quirúrgica de estas anomalías puede mejorar las posibilidades de un embarazo exitoso.
Un estudio estructural intrauterino para determinar el contorno uterino interno se realiza después de la menstruación pero antes de una ovulación prevista. Esta prueba puede ser una histerosalpingografía (HSG), una SonoHSG o una histeroscopia.
- Histerosalpingografía: Utiliza rayos X para examinar la forma del útero y las trompas de Falopio.
- Histeroscopia: Permite una visualización directa del interior del útero para diagnosticar y tratar problemas como pólipos o adherencias.
- Resonancia magnética: Ofrece imágenes más detalladas del útero y los órganos reproductivos, útil para evaluar anomalías complejas.
- Ecografía transvaginal: Permite la visualización detallada del útero y los ovarios.

Análisis Inmunológicos y Metabólicos
Los factores inmunológicos pueden desempeñar un papel en los abortos recurrentes, ya que el sistema inmunológico de la madre puede atacar al embrión. En mujeres que hayan padecido abortos repetidos, se pueden realizar pruebas de trombofilia adquirida o hereditaria que estudian problemas de coagulación, así como pruebas metabólicas e inmunológicas. Ambos miembros de la pareja deberán realizarse un análisis de serología para descartar enfermedades infecciosas como hepatitis, rubeola o toxoplasma.
- Análisis de anticuerpos antifosfolípidos: Asociados con el síndrome antifosfolípido, una causa conocida de abortos recurrentes.
- Pruebas de células NK (natural killer): Detectan células NK elevadas que pueden atacar al embrión.
- Evaluación de anticuerpos antinucleares: Identifican trastornos autoinmunes.
- Pruebas de compatibilidad HLA: Para evaluar la compatibilidad inmunológica entre la pareja.
Aborto Bioquímico
Un embarazo bioquímico es un aborto precoz que se produce cuando, tras la fecundación de un óvulo y la implantación del embrión en el útero, el proceso de desarrollo de dicho embrión se ve interrumpido al cabo de pocos días. En todos los casos el espermatozoide llega a fecundar el óvulo, se forma el embrión y se desarrolla hasta el día 6, momento en el cual tiene lugar la implantación embrionaria en el útero. Es entonces cuando se empieza a sintetizar la hormona beta-hCG y, por esta razón, la prueba de embarazo sale positiva.
Es difícil conocer exactamente las causas que han provocado la detención del desarrollo embrionario, debido a que los restos embrionarios son eliminados con la regla y no pueden ser analizados. Los síntomas más comunes incluyen dolor abdominal, expulsión de coágulos con la menstruación, pequeñas contracciones y dolor de espalda.
Tras un aborto bioquímico no es necesario realizar ningún legrado o tomar medicación. El ciclo menstrual de la mujer se reanuda de manera normal después de 1 o 2 semanas, dependiendo del nivel de beta-hCG y progesterona en la sangre. Un embarazo bioquímico no disminuye las posibilidades de lograr una gestación de nuevo; si el ciclo menstrual se reanuda de manera normal, se puede intentar un nuevo embarazo pasadas dos menstruaciones.
Consideraciones Psicológicas y Emocionales
El impacto emocional de los abortos recurrentes no debe subestimarse. Las parejas que han experimentado estas pérdidas a menudo enfrentan una gran cantidad de estrés y ansiedad. El apoyo psicológico es una parte crucial del tratamiento integral:
- Terapia psicológica individual o de pareja: Para procesar el dolor y desarrollar estrategias de afrontamiento.
- Grupos de apoyo para pérdidas gestacionales: Ofrecen un espacio seguro para compartir experiencias y obtener consuelo.
- Asesoramiento en manejo del estrés: Técnicas como yoga, meditación o terapia pueden ayudar a manejar el estrés y promover la salud hormonal.
Los análisis de sangre para estas pruebas no requieren cita previa y se realizan de lunes a viernes, mañana o tarde, excepto los análisis genéticos que se deben realizar de 8:00 a 12:00.