Causas del Aborto de Flores en el Olivo y su Impacto en la Producción

La fructificación del olivo es un proceso complejo y delicado, fundamental para la producción de aceitunas y, en consecuencia, de aceite de oliva virgen extra. Sin embargo, diversos factores pueden llevar al aborto de flores y a una reducción significativa de la cosecha. Comprender estas causas es crucial para implementar estrategias de manejo adecuadas y asegurar la productividad del olivar.

Esquema del ciclo de floración y fructificación del olivo

Definición y Tipos de Aborto Floral en el Olivo

La no fructificación puede manifestarse de varias maneras. En las condiciones que imperan en el sur de la Provincia de Buenos Aires, la presencia de flores con pistilos abortados constituye un importante factor en la reducción de cosechas. Referente al segundo aspecto, la reducción de la fructificación por la no evolución del ovario a fruto, las primeras observaciones sugieren que no se ha asignado a este fenómeno toda la importancia que reviste en el registro de pobre o irregular fructificación.

Uno de los principales efectos negativos de las altas temperaturas durante la floración es el aborto pistilar, donde muchas flores que se abren prematuramente lo hacen como flores masculinas, incapaces de producir frutos. El olivo cuaja entre un 2 y un 5 % de sus flores; en un brote, las aceitunas que hay en otoño son solo entre un 2 y un 5 % de las flores. Es por ello que el olivo puede tolerar bastante pérdida de flor por agentes bióticos y abióticos como prays, algodoncillo, estrés hídrico y térmico, entre otros.

El aborto ovárico en olivo es un problema que puede reducir significativamente la productividad de la planta. Este se determina por la atrofia del aparato sexual femenino o por la autoincompatibilidad polen-pistilo, es decir, cuando el pistilo de una flor reconoce y rechaza bioquímicamente el polen que presenta su mismo genotipo o variedad.

Factores Ambientales que Causan el Aborto

Temperatura

La flor del olivo (también conocida como "rapa") es extremadamente sensible al calor en su fase reproductiva, especialmente durante la meiosis floral y la fase de polinización. La floración del olivo se produce cuando la temperatura media diaria supera los 18°C, lo que suele suceder entre los meses de mayo y junio. Dependiendo de las condiciones climáticas y la zona de cultivo, la época de floración del olivo puede adelantarse o atrasarse.

La llegada de mayo en España a menudo se acompaña de un aumento significativo de las temperaturas, llegando a superar los 5°C por encima de lo habitual. Este fenómeno puede tener consecuencias devastadoras en los olivares, especialmente durante el crucial período de floración.

Las altas temperaturas durante la floración pueden provocar diversos problemas, afectando directamente a la producción de aceitunas. Temperaturas excesivamente altas durante la floración reducen la fertilidad del polen de olivo, lo que influye negativamente en el cuajado de las aceitunas. Este problema se agrava aún más una vez finalizada la floración, ya que las altas temperaturas pueden llevar a un descarte excesivo de frutos por parte del propio árbol, reduciendo significativamente el rendimiento final.

Las altas temperaturas durante el invierno y la primavera pueden alterar la inducción floral, disminuyendo el número de racimos florales. En variedades sensibles, el tapetum se degrada de forma prematura y no cumple su función básica de nutrir al polen en su fase de desarrollo, generando lo que se conoce fisiológicamente como polen vacío.

Las flores se ubican sobre los brotes del año anterior, y las yemas necesitan pasar por una fase de reposo vegetativo para ser productivas (temperaturas medias inferiores a 10°C). El olivo tiene necesidades de frío invernal para que las yemas de una variedad superen la latencia y broten en condiciones favorables al crecimiento. Entre 15 y 16°C, dejan de acumular frío y temperaturas superiores anulan parte del frío acumulado.

Por otro lado, las heladas y las nieblas en los primeros estados de desarrollo pueden llegar a ser un factor limitante en el desarrollo de los frutos.

Humedad y Viento

La deshidratación del estigma de la flor, debido a la combinación de altas temperaturas y baja humedad, dificulta la fecundación. Los vientos violentos, persistentes del sector nor/oeste, calurosos y secos, también revisten importancia como factor ambiental en el aborto floral.

Si durante la floración del olivo se producen lluvias intensas y constantes por varios días, estas pueden lavar el polen y reducir la cosecha. Por el contrario, el aire fresco y húmedo favorece que el polen pueda trasladarse y mantener su capacidad de fecundar durante mayor tiempo, lo que impulsa una mayor carga de los olivos.

Estrés Hídrico

Por lo general, siempre se achaca la baja producción del olivar a la falta de agua producida por la grave sequía acumulada en los últimos años. La falta de agua durante las etapas de prefloración y cuajado del fruto puede aumentar el riesgo de aborto ovárico, por lo que es fundamental asegurar un adecuado suministro de agua, especialmente durante los períodos críticos.

La presencia de reservas hídricas en el suelo también favorece un mejor cuajado del olivo. El olivo adulto tolera la sequía, pero sus flores son vulnerables a daños fisiológicos irreversibles.

ESTRÉS HÍDRICO EN EL OLIVAR

Factores Genéticos y Fisiológicos

Incompatibilidad y Herencia

Muy posiblemente, la influencia de factores genéticos relativos a una falta de compatibilidad, en una herencia heterogénea y la presencia de genes idénticos, reviste importancia. El aborto ovárico está determinado por la atrofia del aparato sexual femenino o por la autoincompatibilidad polen-pistilo, es decir, el pistilo de una flor reconoce y rechaza bioquímicamente el polen que presenta su mismo genotipo, al polen de la misma variedad.

Vecería (Alternancia de Producción)

La vecería, también conocida como alternancia de producción, es un fenómeno común en frutales como el olivo, donde los árboles producen una cosecha abundante en un año, seguida de una cosecha escasa al año siguiente. El olivo es una especie vecera en la que se alternan años de elevada y años de escasa o nula producción.

La producción de frutos influye en los niveles de hormonas vegetales dentro del árbol. El equilibrio hormonal entre auxinas y citoquininas es fundamental en este proceso; las auxinas se producen en las semillas de los frutos y descienden por el floema hasta la raíz. Las condiciones ambientales y eventos de estrés también pueden influir en la producción anual de frutos, así como en el aborto de flores y frutos.

Tanto el crecimiento de brotes como el desarrollo de frutos son fenómenos cíclicos en el olivo. Ambos se repiten con carácter anual, pero mientras el crecimiento de brotes se completa dentro del mismo año, los procesos que conducen a la fructificación requieren dos estaciones consecutivas. En el primer año se forman yemas en las axilas de las hojas de los brotes; su destino, vegetativo o reproductor, queda determinado por el nivel de cosecha en curso, ya que este es el principal factor responsable de la variación interanual de la floración.

En el segundo año, tras el reposo invernal, las yemas potencialmente reproductoras que han cubierto sus necesidades de frío se diferencian en inflorescencias o flores. Durante la floración tienen lugar la polinización, la fecundación y el cuajado de frutos, produciéndose una masiva abscisión de flores y frutitos en desarrollo en las 6-8 semanas que siguen a la floración.

La inducción floral, definida como el cambio fisiológico interno en el meristemo apical de una yema que determina la naturaleza floral de esta, es previa a cualquier cambio morfológico visible. La inhibición de la inducción floral está directamente relacionada con el aumento de las giberelinas endógenas sintetizadas en el endospermo de la semilla. La mayoría de las yemas formadas antes de mitad de septiembre en árboles en descarga forman inflorescencias la siguiente campaña; las formadas en octubre permanecen latentes o caen. Contrariamente, en árboles en carga, solo aquellas pocas yemas formadas antes de mitad de julio forman inflorescencias.

La ausencia de frutos no representa necesariamente garantía de floración elevada al año siguiente. Solo tras la salida del reposo se produce la iniciación floral, que marca el comienzo del desarrollo morfológico reproductor. La iniciación floral es, pues, el proceso experimentado por una yema que da lugar a que esta origine irreversiblemente una flor o inflorescencia.

Desarrollo del Polen y el Pistilo

En general, cuando las condiciones son desfavorables, es el desarrollo del pistilo el que falla. El aborto pistilar no limita la capacidad productiva del olivo en la mayoría de los casos. No obstante, en situaciones limitantes de agua y nutrientes para el cultivo y de fuerte demanda de asimilados (años de mucha floración), los procesos de desarrollo de inflorescencias, flores, ovario y primordios seminales (óvulos), pueden verse condicionados de modo que afecten a la capacidad fructífera del olivo.

Durante la floración tiene lugar la polinización, la transferencia de polen desde la antera de la flor al estigma receptivo de la misma u otra flor. En olivo, este transporte lo realiza generalmente el viento (polinización anemófila), que puede llevar el polen a distancias de kilómetros, si bien más del 95% del polen queda depositado a una distancia inferior a 40 metros de la fuente del mismo.

El cuajado de frutos es normalmente el índice empleado para medir la efectividad de la polinización. Acontece cuando en las anteras maduras se produce la dehiscencia, fenómenos en los que intervienen directamente los factores climáticos. El período de receptividad del estigma es mayor que en especies de polinización entomófilas, observándose que los estigmas de olivo se mantienen receptivos hasta los 3 o 4 días después de la antesis.

La germinación del grano de polen es uno de los factores internos que más pudiera afectar a la polinización. El grano de polen forma, junto con las semillas, los dos agentes de dispersión de las plantas. Ambos presentan una fase móvil hasta encontrar el medio adecuado para la germinación y el crecimiento. En el caso del grano de polen, el medio de germinación es muy específico: un estigma receptivo de una variedad compatible. El estudio de las condiciones de germinación del polen "in vitro" es el método generalmente empleado para evaluar su capacidad germinativa.

Los tejidos del ovario, que crecen regularmente hasta la antesis, detienen en este momento su crecimiento si no ha tenido lugar la polinización. En este caso, la flor cae por la aparición de una capa de abscisión. Por el contrario, el crecimiento del ovario continúa en ausencia de abscisión, siempre y cuando se produzca la germinación del tubo polínico en el estigma, sin ser necesario que este alcance el saco embrionario. Si bien la polinización es el agente capaz de causar el desarrollo inicial del fruto, el crecimiento del mismo está controlado por las semillas en desarrollo.

Nutrición y Manejo Agronómico

Deficiencias Nutricionales

Un correcto manejo nutricional es fundamental. Es importante mantener un equilibrio entre el nitrógeno y el boro, ya que un exceso de nitrógeno puede promover un crecimiento vegetativo excesivo en detrimento de la floración y el cuajado de frutos, mientras que el boro es esencial para la fertilidad de las flores. La deficiencia de molibdeno, estrechamente vinculado al nitrógeno, se puede asemejar mucho a la deficiencia de nitrógeno. Para la siguiente campaña se recomienda dar un par de aplicaciones con boro, que también lo necesitan las bacterias simbióticas fijadoras de nitrógeno para fijar el nitrógeno atmosférico.

Algunos productos específicos ayudan en este manejo. NHDeltaK es un fertilizante de nitrógeno amídico con potasio que proporciona calidad, productividad, enraizamiento y tolerancia al estrés, estabilizando el nitrógeno en forma de amida. Este producto, con una alta concentración de boro y molibdeno, reduce el crecimiento apical excesivo, potencia el crecimiento lateral y reconduce azúcares a la fruta/semilla/tubérculo para aumentar el tamaño de estos órganos, mejorando así el color y nivel de azúcares en el fruto, acelerando la maduración pero sin influir en el contenido de etileno.

CalFlux es un producto que combina calcio y zinc en una formulación optimizada. La acción sinérgica de ambos elementos y formulación permite a la planta absorber y mantener los niveles de calcio en las zonas que presentan síntomas de deficiencia, particularmente en el fruto, asegurando un mejor cuajado de los frutos, una mejor fijación al pedúnculo y reduciendo abortos, lo que deriva en una mejor calidad y firmeza de los frutos.

Prácticas de Manejo

Las prácticas de manejo como la poda, la fertilización y el riego también juegan un papel importante. Una gestión inadecuada puede exacerbar la vecería, mientras que prácticas adecuadas pueden ayudar a mitigarla. La poda juega un papel clave; la poda excesiva puede desequilibrar la relación entre la fase vegetativa y reproductiva, favoreciendo la caída de flores. Es importante mantener el cabello bien ventilado sin estimular el crecimiento vegetativo excesivo.

El riego tiene un impacto directo sobre la vitalidad de las flores y la fertilización. Es fundamental asegurar un adecuado suministro de agua, especialmente durante los períodos críticos. Los cuidados del olivo (abonado, poda, riego, control de plagas y enfermedades) son fundamentales para obtener cosechas abundantes.

Impacto de Plagas y Enfermedades

Durante la floración del olivo, la generación antófaga del prays o polilla del olivo puede dañar algunas flores. Los daños son inapreciables cuando la floración es abundante y se espera una gran cosecha. El correcto estado sanitario de los olivos favorece el cuajado de aceitunas con una floración abundante.

Enfermedades y plagas comunes del olivo

Fenología de la Floración del Olivo

El olivo es una de las principales especies afectadas por el cambio climático, lo que está dejando entrever un panorama ya de por sí complejo de la biología floral de las propias plantas.

En España, se conoce a las flores del olivo por los siguientes nombres: rapa, trama, muestra y esquimo. Los factores que determinan el desarrollo fenológico de la floración pueden ser de ambiente, especialmente la temperatura en octubre/noviembre, donde se registran con frecuencia vientos violentos, persistentes del sector nor/oeste, calurosos y secos.

En la zona de trabajo de Sercopag, en un radio de unos 100km de Bolaños de Calatrava, los olivares se encuentran muy cerca de la floración. Con respecto a otros años, van con más retraso, pero las temperaturas de las últimas semanas están haciendo que todo se adelante más. Concretamente, se puede decir que, a fecha de 17 de mayo, en algunas zonas más altas, se encuentran en el estado fenológico de casi pasando a 'e' de visualización de la corola y la separación del cáliz. Para aquellas zonas más adelantadas, dentro de 8-10 días estarán en el comienzo de la floración. Sin embargo, se piensa que el mayor daño que sufrirá este año serán las altas temperaturas que se esperan para este mayo, con una posible bajada hasta 32°C y alguna tormenta para finales de mayo.

Variedades de Olivo y su Aborto Ovárico

El olivo, al igual que otros cultivos, dispone de variedades autofértiles y autoestériles. La fecha de floración del olivo también depende de la variedad cultivada.

Variedades Autofértiles

Las variedades de aceitunas autofértiles tienen mejor capacidad para cuajar y son autosuficientes. Sin embargo, cuando las condiciones son poco favorables, el cruce de polen entre diferentes variedades de olivos favorece un mayor cuajado comparado con el de cultivos monovarietales. Arbequina (el olivo más plantado en superintensivo), Hojiblanca, Picual, Cobrançosa, Lechín de Granada o Frantoio son reconocidas variedades que producen polen autocompatible. Lo habitual en estas clases de olivo es un escaso porcentaje de aborto ovárico.

Así podemos encontrarnos variedades de floración temprana (Itrana, Ocal, Farga), media (Sikitita, Pico de Limón, Picudo, Verdial) o tardía (Arbosana, Blanqueta, Ascolana Tenera).

Si queremos realizar una plantación de olivos monovarietal y nos encontramos en una zona aislada de olivos, resulta fundamental la plantación de variedades de olivo autofértiles.

Variedades Autoestériles

Por otro lado, están las variedades de olivo autoestériles, entre ellas se encuentran Gordal Sevillana, Morisca, Morchiaio o Frangivento. Normalmente, estas son variedades de olivo con un alto aborto ovárico.

Variedades Parcialmente Autocompatibles

Otras variedades son parcialmente autocompatibles al liberar polen de olivo con deficiente fertilidad. Empeltre, Biancolilla, Villalonga o Picholine son variedades de olivo exigentes con la polinización.

Estrategias para Contrarrestar el Aborto Floral

Para abordar este problema de manera eficaz, se necesita un enfoque integrado que tenga en cuenta nutrición, riego, manejo agronómico y polinización. Partiendo del conocimiento de los procesos fisiológicos que son alterados como consecuencia de este tipo de estreses, DFINNOVA ha generado un programa de manejo para minimizar los efectos fisiológicos y, por ello, agronómicos, provocados por las altas temperaturas.

Es importante saber cómo colocar todos los productos, especialmente los de boro, en el momento adecuado para apoyar esta fase de intensa actividad de división y distensión celular. El departamento técnico de Cultifort y de I+D de Cultifort recomienda realizar tratamientos previos a floración con Cultiboro Plus con el objetivo de mejorar la viabilidad del polen y la germinación del tubo polínico. Se trata de una formulación líquida y ecológica de Boro complejados con Monoetanolamina que contiene azúcares reductores, formando un complejo para mejorar su asimilación y transporte por la planta.

XStress es un producto desarrollado para paliar los efectos negativos de las situaciones de estrés, con un nuevo sistema de formulación que penetra en los estomas de las hojas con facilidad y sin ningún esfuerzo.

Repercusiones en la Producción de Aceite de Oliva

Es importante destacar que el número de flores fértiles en el olivo es un factor crucial para determinar la cosecha final. Para olivares que ya estén en floración, la subida de temperaturas puede abortar mucha flor, impactando directamente en la producción de aceitunas y, en consecuencia, en la del aceite de oliva virgen extra.

El aborto de flores y ovarios puede llevar a la formación de frutos partenocárpicos, comúnmente conocidos como "zofairones". Estos son frutos desarrollados sin fecundación del óvulo o el resultado de un aborto ovárico por incompatibilidad del polen-estigma. Son frutos pequeños de forma esférica u ovoide que detienen pronto su crecimiento, reduciendo el rendimiento y la calidad de la cosecha.

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