El término "aborto" se refiere a la interrupción de un embarazo. Es fundamental diferenciar entre el aborto espontáneo, que es la pérdida natural de un embarazo, y el aborto inducido o interrupción voluntaria del embarazo, que es un procedimiento provocado. Ambos pueden ocurrir o ser relevantes en el contexto de las primeras 12 semanas de gestación, un periodo crucial para el desarrollo fetal y para las opciones de manejo o atención.
Aborto Espontáneo: Pérdida Gestacional Temprana
Un aborto espontáneo es la pérdida repentina de un embarazo antes de la semana 20 de gestación. Aproximadamente entre el 10 % y el 20 % de los embarazos terminan en aborto espontáneo, aunque la cifra real es probable que sea mayor. El término "aborto espontáneo" a menudo sugiere que algo salió mal en el desarrollo del embarazo, pero esto no suele ser cierto; es una experiencia bastante común. La pérdida del embarazo después de 20 semanas se llama muerte fetal.
Tipos de Aborto Espontáneo y Terminología
En el ámbito médico, se utilizan diversos términos para describir las diferentes fases de una pérdida temprana del embarazo:
- Aborto consumado: Ocurre cuando todos los productos (tejidos) de la concepción salen del cuerpo.
- Aborto incompleto: Solo algunos de los productos de la concepción salen del cuerpo.
- Aborto inevitable: Los síntomas no se pueden detener y se presenta el aborto espontáneo.
- Aborto infectado (séptico): El revestimiento del útero y cualquier producto restante de la concepción resultan infectados. Esta infección puede ser muy grave y potencialmente mortal.
- Aborto retenido: El embarazo falló (el feto deja de desarrollarse) y los productos de la concepción no salen del cuerpo, sin que la mujer presente síntomas evidentes.
- Amenaza de aborto: Se presentan cólicos abdominales con o sin sangrado vaginal, lo cual es un signo de que se puede presentar un aborto espontáneo, pero el cuello uterino no se ha dilatado.
- Aborto espontáneo temprano: Pérdida de embarazo antes de las 12 semanas de embarazo.
- Aborto espontáneo tardío: Pérdida de embarazo entre las 12 y las 20 semanas de gestación.
Alrededor del 85% de los abortos espontáneos se producen durante las primeras 12 semanas de embarazo, y la mayoría ocurre durante las primeras 7 semanas. La tasa de este tipo de aborto disminuye después de que se detecta el latido cardíaco del feto.
Causas del Aborto Espontáneo
Anomalías Cromosómicas y de Desarrollo Fetal
La mayoría de los abortos espontáneos se producen porque el feto no se desarrolla adecuadamente. Aproximadamente, entre la mitad y dos tercios de los abortos espontáneos que se producen en el primer trimestre están relacionados con una carencia o exceso de cromosomas. Los cromosomas son estructuras de cada célula que contienen genes, las instrucciones sobre el aspecto y el funcionamiento de las personas. Cuando un óvulo y un esperma se unen, se juntan dos juegos de cromosomas, uno del padre y uno de la madre.
Algunas de estas anomalías incluyen:
- Embarazo anembrionado: Ocurre cuando no se forma ningún embrión. O bien, el embrión se forma, pero el cuerpo lo absorbe.
- Muerte fetal intrauterina: En esta situación, se forma un embrión pero deja de desarrollarse.
- Embarazo molar y embarazo molar parcial: En un embarazo molar, el feto no se desarrolla. Esto ocurre con mayor frecuencia si ambos juegos de cromosomas proceden del esperma. Con un embarazo molar parcial, el feto puede desarrollarse, pero no sobrevivir. Un embarazo molar parcial se produce cuando hay un juego adicional de cromosomas, que se conoce como triploidía. Los embarazos molares y molares parciales no pueden continuar porque pueden causar graves problemas de salud.
Factores de Salud Materna y Estilo de Vida
En algunos casos, tener determinadas enfermedades o ciertos factores de riesgo pueden derivar en un aborto espontáneo:
- Edad: Si la persona embarazada es mayor de 35 años, tiene un riesgo más alto de aborto espontáneo que una persona más joven. A los 35 años, el riesgo es de alrededor del 20 %; a los 40 años, es de alrededor del 33 % al 40 %. El riesgo también se incrementa en mujeres menores de 20 años.
- Abortos espontáneos anteriores: El riesgo aumenta en mujeres que ya han tenido uno o más abortos espontáneos.
- Afecciones a largo plazo: Enfermedades graves en todo el cuerpo (sistémicas) de la madre, como la diabetes no controlada, hipertensión arterial, trastornos tiroideos graves o trastornos autoinmunitarios (por ejemplo, el síndrome antifosfolipídico).
- Problemas en el útero o el cuello del útero: Las anomalías anatómicas en el aparato reproductor, como un útero que tiene miomas, dos cámaras o cicatrices internas, pueden causar la pérdida del embarazo.
- Fumar o consumir alcohol, cafeína y drogas ilícitas: Las personas que fuman tienen mayor riesgo de tener un aborto espontáneo. El consumo excesivo de cafeína (más de 200 miligramos al día, equivalente a una taza de 355 ml de café) o alcohol, así como el consumo de drogas ilícitas como la cocaína, también aumentan el riesgo.
- Infecciones: Algunas infecciones víricas, como una infección por citomegalovirus o una rubéola.
- Peso: La obesidad puede ser un factor de riesgo.
- Afecciones genéticas: A veces, uno de los miembros de la pareja puede ser portador de un problema genético (como una traslocación cromosómica) que aumenta el riesgo de aborto espontáneo.
- Exposición a toxinas ambientales.
Mitos Comunes sobre el Aborto Espontáneo
Algunas personas que han tenido un aborto espontáneo se culpan a sí mismas, pensando que perdieron el embarazo por haberse caído, tenido un susto u otros motivos. Sin embargo, no suele ser cierto que el ejercicio (siempre que se esté sana), el trabajo (si no hay exposición a sustancias químicas o radiación dañinas), una fuerza menor, lesiones leves o un choque emocional repentino causen un aborto espontáneo. La mayoría de las veces, estas acciones cotidianas no son la causa de la pérdida.
Síntomas y Diagnóstico
Un aborto espontáneo suele ir precedido de sangrado vaginal, que puede consistir en manchas de sangre de color rojo brillante u oscuro, o en un sangrado más abundante. El útero se contrae durante el aborto espontáneo, causando calambres o dolor abdominal. También puede haber expulsión de material tisular o en forma de coágulos.
Sin embargo, el sangrado vaginal es frecuente al principio del embarazo (afecta a aproximadamente el 25% de las mujeres en las primeras 12 semanas) y, a menudo, no hay ningún problema durante el embarazo. Solo alrededor del 12% de los embarazos con sangrado durante las primeras 12 semanas resultan en aborto espontáneo.

El diagnóstico implica una evaluación médica que incluye:
- Exploración pélvica: El médico examina el cuello uterino para determinar si se está dilatando.
- Ecografía: Utilizada para determinar si ya se ha producido un aborto espontáneo, si el feto sigue vivo y si el feto y la placenta han sido expulsados completamente. Para el diagnóstico de aborto retenido, una ecografía prenatal de rutina puede revelar la muerte fetal antes de que aparezcan síntomas.
- Análisis de sangre: Para medir la hormona gonadotropina coriónica humana (hCG). Se repiten cada varios días o una vez a la semana para confirmar el embarazo, descartar un embarazo ectópico y asegurarse de que el proceso de aborto espontáneo se ha completado.
- Pruebas genéticas: Si se ha expulsado tejido, se puede enviar para pruebas genéticas, especialmente en casos de abortos espontáneos recurrentes, para identificar posibles causas tratables.
Complicaciones Potenciales
En algunos casos, el tejido del embarazo que queda en el útero después de un aborto espontáneo puede generar una infección, conocida como aborto espontáneo séptico. Los síntomas incluyen fiebre, sangrado vaginal que no para, cólicos y un flujo vaginal fétido. Las infecciones pueden ser serias y requieren atención médica inmediata.
El sangrado intenso de la vagina, que se llama hemorragia, es otra complicación del aborto espontáneo y también requiere atención médica inmediata.
Tratamiento y Manejo del Aborto Espontáneo
Opciones de Manejo
Si se confirma un aborto espontáneo y la totalidad o parte del tejido del feto o de la placenta permanece en el útero, generalmente existen varias opciones para expulsar o eliminar el tejido del embarazo:
- Observación: En el caso de un aborto espontáneo temprano (antes de las 12 semanas de embarazo) y si la mujer no presenta sangrado abundante o signos de infección, se puede optar por esperar a que el útero expulse el tejido por sí solo. Es fundamental recibir instrucciones claras sobre qué esperar, cómo controlar el dolor y cuándo buscar atención médica.
- Medicamentos: Se pueden tomar medicamentos (generalmente misoprostol, a veces con mifepristona) para ayudar al útero a expulsar el embarazo.
- Procedimiento quirúrgico: Se puede realizar un procedimiento para extirpar el tejido del embarazo del útero, como la dilatación y legrado (D & L) con aspiración. En abortos espontáneos tardíos (entre 12 y 20 semanas), los médicos suelen aconsejar no esperar la expulsión espontánea debido al riesgo de dolor o sangrado grave e infección, optando por procedimientos como la dilatación y evacuación (D y E).
Se administran analgésicos según sea necesario para controlar el dolor.
Apoyo y Consideraciones Post-Aborto
Todas las mujeres que tienen un tipo de sangre Rh-negativo y han sufrido un aborto espontáneo reciben inmunoglobulina Rho (D) para prevenir la enfermedad hemolítica del feto en futuros embarazos.
Después de un aborto espontáneo, las mujeres y sus parejas pueden sentir dolor, tristeza, ira, culpa o ansiedad. Es crucial hablar de los sentimientos con seres queridos y profesionales de la salud. La mayoría de las mujeres pueden quedar embarazadas de nuevo y tener un bebé sano a término, y un aborto espontáneo no reduce las oportunidades de tener un bebé saludable en el futuro. Se sugiere esperar un ciclo menstrual normal antes de intentar quedar embarazada de nuevo.
Prevención del Aborto Espontáneo
A menudo, no hay nada que se pueda hacer para prevenir un aborto espontáneo, ya que la mayoría son causados por problemas cromosómicos. Sin embargo, se pueden tomar medidas para reducir el riesgo:
- Atención prenatal completa: La atención prenatal pronta y completa es la mejor prevención para las complicaciones del embarazo.
- Control de afecciones médicas: Detectar y tratar enfermedades sistémicas como la diabetes o la hipertensión antes de quedar embarazada.
- Estilo de vida saludable: Limitar la cafeína a no más de 200 miligramos al día, evitar fumar, el consumo excesivo de alcohol, el uso de drogas recreativas y la exposición a rayos X o sustancias químicas dañinas.
Aborto Inducido: Interrupción Voluntaria del Embarazo
El aborto inducido, o interrupción voluntaria del embarazo, se refiere a la interrupción intencional del embarazo. Cada año se provocan cerca de 73 millones de abortos en todo el mundo. Seis de cada diez (61 %) de los embarazos imprevistos y tres de cada diez de todos los embarazos (29 %) se interrumpen de forma voluntaria. La atención integral para el aborto, que incluye el aborto provocado, la asistencia en caso de pérdida del embarazo y el tratamiento de las complicaciones, está incluida en la lista de intervenciones esenciales de la atención de salud de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Seguridad y Accesibilidad del Aborto Inducido
El aborto es una intervención de salud que se practica con frecuencia y es muy seguro cuando se utiliza un método recomendado por la OMS y adecuado para la duración del embarazo, y lo practica una persona que posee las capacidades necesarias. Ya sea farmacológico o quirúrgico, es una intervención sencilla que pueden practicar de manera segura y eficaz una amplia variedad de trabajadores de la salud.
Es importante destacar que, durante las 12 primeras semanas de gestación, la embarazada puede practicar por sí misma el aborto farmacológico (con medicamentos) sin necesidad de acudir a un establecimiento de salud (por ejemplo, en su domicilio), sea el proceso completo o parte de él. Sin embargo, para ello debe tener acceso a información precisa, medicamentos de calidad y contar con el apoyo de un trabajador de la salud cualificado en caso de que lo necesite o lo solicite.
Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE): métodos disponibles + anticoncepción post-aborto
Riesgos y Consecuencias del Aborto Inseguro
Aproximadamente el 45 % de las interrupciones voluntarias del embarazo que se llevaron a cabo en el mundo entre 2010 y 2014 se realizaron en condiciones de riesgo, y una tercera parte en condiciones de gran peligrosidad, es decir, que fueron practicados por personas sin formación y utilizando métodos peligrosos e invasivos. La proporción de abortos peligrosos es considerablemente más elevada en los países que imponen leyes muy restrictivas.
El aborto peligroso es una causa importante y prevenible de morbimortalidad materna, que puede dar lugar a graves consecuencias:
- Complicaciones físicas: Aborto incompleto (no se retiran todos los tejidos embrionarios), hemorragias (sangrado abundante), infecciones, perforación uterina (causada por la punción del útero con un objeto afilado) y daños en el aparato genital y en órganos internos.
- Mortalidad materna: El 8 % de las muertes maternas están relacionadas con el aborto, siendo las tasas de mortalidad elevadas en regiones donde son frecuentes los abortos practicados en condiciones de riesgo.
- Violación de derechos humanos: La falta de acceso a una asistencia segura, asequible, oportuna y respetuosa infringe derechos fundamentales como el derecho a la vida, a la salud física y mental, a la autonomía reproductiva y a no ser sometida a tortura o tratos crueles.
- Impacto económico: Los abortos peligrosos suponen costos anuales significativos para los sistemas de salud y generan pérdidas de ingresos para los hogares debido a la discapacidad a largo plazo.
Obstáculos y Soluciones para la Atención de Calidad
Barreras Comunes
Algunos obstáculos que dificultan la práctica del aborto de forma segura y respetuosa incluyen:
- El costo elevado.
- La estigmatización de las personas que lo solicitan y del personal de salud que lo practica.
- La negativa de algunos trabajadores de la salud a realizar estas intervenciones por motivos de conciencia o creencias religiosas.
- La imposición de exigencias y restricciones legales sin justificación médica, como la tipificación del aborto como delito, la obligatoriedad de esperar un tiempo, la provisión de información o asesoramiento sesgados, la exigencia de obtener la autorización de terceras personas y restricciones relativas al tipo de profesionales o establecimientos de salud donde se pueden ofrecer estos servicios.

Pilares para un Entorno Propicio
Para que todas las mujeres que necesitan asistencia de calidad para el aborto tengan acceso a ella, deben adoptarse varias medidas a nivel jurídico, sanitario y comunitario. Los tres pilares de un entorno propicio para una atención integral y de calidad en relación con el aborto son:
- El respeto por los derechos humanos, lo que incluye un contexto normativo y jurídico que lo respalde.
- La disponibilidad y la accesibilidad de la información precisa y sin sesgos, incluyendo educación sexual integral y basada en la evidencia.
- Un sistema de salud que funcione correctamente y preste apoyo a todas las personas a unos precios asequibles. Esto implica:
- Políticas basadas en la evidencia y cobertura universal de salud.
- Suministro fiable de productos y equipos médicos asequibles y de calidad.
- Disponibilidad de suficientes trabajadores de la salud, de diferentes categorías, que ofrezcan asistencia para el aborto a una distancia razonable de las pacientes.
- Ofrecimiento de distintos métodos para abortar (hospitalarios, virtuales o autogestionados), permitiendo a la gestante decidir el procedimiento que más le convenga.
- Formación de los profesionales de la salud para prestar servicios seguros y de calidad, interpretar correctamente las leyes y políticas, y asesorar a las pacientes.
- Apoyo y protección frente a la estigmatización de los trabajadores de la salud.
- Provisión de métodos anticonceptivos para prevenir los embarazos imprevistos.
El Papel de la Organización Mundial de la Salud (OMS)
La OMS proporciona orientaciones técnicas y normativas a nivel mundial sobre el uso de métodos anticonceptivos, la provisión de información sobre la asistencia para el aborto (ya sea espontáneo, provocado, incompleto o muerte fetal) y la prestación de atención posterior. En 2022, la Organización publicó unas directrices actualizadas y unificadas sobre la asistencia para el aborto, formulando recomendaciones sobre prácticas óptimas en legislación y políticas, servicios clínicos y prestación de servicios.
Asimismo, la OMS mantiene una base de datos de políticas mundiales sobre el aborto y presta asistencia técnica a los países que deseen adaptar las directrices sobre salud sexual y reproductiva a sus circunstancias específicas, fortaleciendo políticas y programas nacionales relativos a la anticoncepción y la asistencia de calidad para el aborto.