Fiebre en Bebés: Cómo Bajarla y Qué Saber

La fiebre es una respuesta natural del cuerpo ante una agresión, generalmente de tipo infeccioso. No es una enfermedad en sí misma, sino un síntoma que indica que el organismo está combatiendo una infección. La lista de patologías que pueden causarla es extensa, incluyendo enfermedades infecciosas como la gripe, resfriados o neumonía, así como trastornos inflamatorios o exposición a calor excesivo. La fiebre actúa como mecanismo de defensa, activando el sistema inmunitario para fabricar glóbulos blancos y anticuerpos que combaten virus y bacterias, ya que estos microorganismos proliferan mejor a temperaturas más bajas.

Es fundamental comprender que ni el grado de la fiebre ni la respuesta a los antitérmicos indican la gravedad de una infección ni si está causada por virus o bacterias. La fiebre por sí sola no causa daño. Sin embargo, en un pequeño porcentaje de niños (aproximadamente el 4%), especialmente entre los 6 meses y los 5 años, la fiebre puede desencadenar convulsiones febriles. Es importante destacar que tratar la fiebre no previene estas convulsiones, que por lo general duran menos de 10 minutos. En caso de que ocurran, se recomienda acostar al niño sobre un costado e inmovilizar su cuerpo para prevenir traumatismos, evitando introducir objetos en la boca o intentar detenerlas.

Infografía explicativa sobre la fiebre en bebés: qué es, causas comunes y cuándo preocuparse.

¿Qué es la Fiebre y Cuándo se Considera?

La temperatura corporal normal de un niño suele oscilar entre 36.5°C y 37.5°C. Se considera fiebre una temperatura corporal elevada, que generalmente se manifiesta con una temperatura rectal de 38°C o más, o superior a 37.5°C medida en la axila. En bebés, estos parámetros son los mismos. Otros signos que pueden indicar fiebre, incluso sin termómetro, son la sensación de calor al tacto y mejillas sonrosadas, aunque la confirmación siempre debe hacerse con un termómetro.

Además de la temperatura alta, otros síntomas asociados a la fiebre en niños pueden incluir:

  • Cansancio o debilidad.
  • Palidez.
  • Poco apetito.
  • Irritabilidad.
  • Dolor de cabeza u otras molestias.
  • Malestar general.

Causas de la Fiebre en Niños

La mayoría de las fiebres en niños son provocadas por infecciones virales comunes, como el resfriado, que suelen desaparecer por sí solas. Sin embargo, en algunos casos, la causa puede ser más seria, como una infección de oído, vejiga o riñones. En raras ocasiones, la fiebre puede ser indicativa de una enfermedad grave, como meningitis o septicemia. También existen afecciones no infecciosas, como ciertos trastornos sanguíneos o autoinmunes, que pueden originar fiebre, prolongando su duración.

Cómo Tomar la Temperatura y Saber si un Niño Tiene Fiebre

Para medir la temperatura de un niño, se pueden utilizar termómetros digitales, de vidrio o de oído. Los termómetros de mercurio ya no se recomiendan debido al riesgo de rotura y toxicidad del mercurio. La medición rectal con un termómetro digital es la más rápida y fiable en lactantes pequeños, introduciéndolo solo medio centímetro. A esta temperatura se le debe restar medio grado para obtener un valor comparable al axilar.

En niños mayores, se puede usar un termómetro digital axilar o infrarrojos sin contacto. La medición axilar, aunque menos precisa, puede ser más fácil de realizar. Para ello, se coloca el termómetro bajo la axila, en contacto directo con la piel, y se sujeta el brazo del niño contra el pecho. Si se utiliza el termómetro oral, se coloca bajo la lengua durante dos o tres minutos. Si la temperatura supera los 38°C, se considera fiebre.

Diagrama mostrando los diferentes métodos para tomar la temperatura a un bebé y niño.

¿Cuándo Llamar al Médico por Fiebre en Niños?

Es crucial saber cuándo buscar atención médica. Se debe contactar a un médico en las siguientes situaciones:

  • Temperatura superior a 40°C o inferior a 35°C.
  • Irritabilidad o llanto excesivo difícil de calmar.
  • Rigidez de cuello y/o dolor de cabeza intensos.
  • Convulsiones, pérdida de conocimiento o alteración de la función mental (confusión, decaimiento).
  • Presencia de manchas de color rojo púrpura que no desaparecen al estirar la piel (petequias).
  • Dificultad respiratoria (marcando costillas, hundimiento del esternón, respiración muy rápida o agitada).
  • Vómitos y/o diarrea persistentes o muy abundantes que causen deshidratación (lengua seca, ausencia de saliva, ojos hundidos).
  • El paciente no orina o lo hace escasamente.
  • El paciente es menor de 3 meses de edad.
  • La fiebre dura más de 48 a 72 horas (en niños mayores de 2 años).
  • En niños menores de 2 años, si la fiebre dura más de 24 a 48 horas.
  • Si el niño está decaído a pesar de bajar la fiebre, tiene un llanto muy intenso o rechaza la alimentación o los líquidos.
  • Si observáis alguna circunstancia inusual que os preocupe.

En caso de fiebre en recién nacidos (menores de 3 meses) con temperatura superior a 38°C rectal, o en bebés de 3 a 12 meses con fiebre superior a 39°C, se debe acudir a urgencias o contactar al proveedor de atención médica de inmediato.

¿Qué es la fiebre y cuándo debes acudir al pediatra? CinfaSalud

Tratamiento de la Fiebre en Niños: Qué Hacer en Casa

En la mayoría de los casos, la fiebre en niños es causada por infecciones virales y se resuelve por sí sola. El objetivo principal no es eliminar la fiebre por completo, sino aliviar el malestar del niño. Si el niño se encuentra bien, activo y sin síntomas de gravedad, no es necesario administrar medicamentos. Sin embargo, si presenta malestar, dolor o decaimiento, se pueden tomar medidas:

Medidas Físicas y Ambientales:

  • Desabrigar al niño: Quitar el exceso de ropa y abrigos. Vestir al niño con ropa cómoda y ligera.
  • Mantener una temperatura ambiente adecuada: La habitación debe estar fresca y confortable, entre 22-24°C. Se puede usar aire acondicionado si es necesario.
  • Ofrecer líquidos frecuentemente: La fiebre puede causar deshidratación. Ofrecer agua, zumos, batidos o papillas para asegurar una buena hidratación. La orina debe ser de color amarillo pálido; si es más oscura, necesita beber más.
  • Baño con agua tibia: Un baño con agua tibia puede ser útil y agradable para el niño. Evitar el agua fría, ya que puede provocar temblores y aumentar la temperatura.
  • Reposo: Permitir que el niño descanse lo necesario, asegurándose de que esté cómodo.

Medicamentos Antitérmicos:

Si el niño se siente mal o tiene fiebre elevada, se pueden administrar medicamentos antitérmicos como el paracetamol (apto para todas las edades) o el ibuprofeno (mayores de 6 meses). Ambos son efectivos para reducir la fiebre y aliviar el malestar. No se recomienda alternar o combinar paracetamol e ibuprofeno sin indicación médica, ya que puede aumentar el riesgo de efectos secundarios. Es importante consultar con el pediatra o farmacéutico sobre las dosis adecuadas según el peso del niño y leer siempre el prospecto.

Importante: No se debe administrar paracetamol o ibuprofeno a niños menores de 1 año sin consultar previamente con el médico. Tampoco se recomienda el uso de aspirina en niños, a menos que lo indique expresamente el médico.

Tabla comparativa de paracetamol e ibuprofeno: dosis, frecuencia y precauciones.

¿Qué NO Hacer ante la Fiebre?

  • No abrigar en exceso al niño: Aunque tenga escalofríos, abrigarlo demasiado puede aumentar la temperatura corporal.
  • Evitar paños fríos, friegas con alcohol o duchas de agua fría: Estas prácticas pueden provocar una bajada brusca de temperatura y ser peligrosas.
  • No forzar la ingesta de alimentos sólidos: Ofrecer líquidos es prioritario.
  • No administrar medicamentos sin prescripción médica, especialmente en bebés menores de 3 meses.
  • No dar aspirina a los niños sin indicación médica.

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