9 Meses con Samanta Villar: Un Relato Íntimo de la Maternidad

Los espectadores han sido testigos de la capacidad de empatía y la Conexión de Samanta Villar, viéndola vivir todo tipo de situaciones, trabajar en oficios insólitos y emocionarse. Ahora, Samanta Villar regresó al prime time con la serie de tres reportajes "9 meses con Samanta", producidos por la cadena en colaboración con BocaBoca.

Por primera vez en la televisión en España, una periodista muestra la evolución de su embarazo y alumbramiento. Desde que descubre que está embarazada hasta que da a luz, Samanta Villar da cuenta de sus vivencias, sus emociones, miedos, alegrías y toda la montaña rusa emocional que supone estar encinta. En su experiencia la acompañan otras personas que, como ella, han decidido ser padres y tienen "historias tan asombrosas e insólitas que merecen ser contadas".

Samanta Villar embarazada presentando

La Propuesta de "9 Meses con Samanta"

La serie "9 meses con Samanta" desvela "la gran aventura" de su vida y es también el hilo conductor de un mosaico de historias humanas que muestran lo importante y a la vez difícil que resulta para muchas parejas concebir un hijo. La periodista es testigo del camino que tienen que recorrer para conseguirlo: desde reproducciones asistidas hasta maternidades subrogadas o embarazos especialmente complicados.

Al mismo tiempo, el programa recoge importantes avances médicos que permiten corregir malformaciones en el útero materno, destacando que sin la ayuda de la ciencia, muchos embarazos no se hubieran producido y muchos niños padecerían graves minusvalías.

La Experiencia Personal de Samanta Villar

"9 meses con Samanta" comienza con el primer trimestre del embarazo de la periodista, quien se sometió a un tratamiento de reproducción asistida para lograr concebir a sus hijos. Samanta Villar muestra sus ecografías, se sorprende al saber que espera mellizos, se emociona al saber el sexo de sus hijos y comparte la experiencia de esos meses irrepetibles donde ve cómo cambia su cuerpo.

Desafíos y Preparativos del Parto

La tercera entrega de la serie arranca con Samanta Villar acudiendo a una ecografía en su semana 28 de embarazo. En este momento crucial, ella explica: "si los mellizos nacieran ahora serían prematuros, pero sobrevivirían. Así que sí, definitivamente, voy a ser mamá", una revelación que no podía contener la emoción.

Sin embargo, los nervios por ser madre a los 40 años y con un embarazo múltiple la ponían en una situación de riesgo. El médico le comunicó la necesidad de repetir las pruebas para determinar si tenía diabetes gestacional, lo que la asustó mucho. Además, le informaron que una de las niñas no estaba bien colocada, lo que le hizo temer una posible cesárea, algo que deseaba evitar a toda costa, ya que su sueño era tener un parto vaginal.

Tras someterse a una dieta y volverse a hacer las pruebas médicas, los resultados fueron positivos: Samanta no tenía exceso de azúcar en la sangre y pudo seguir comiendo con mesura. La posición de su pequeña consiguió arreglarla con algo tan efectivo como ponerle música, dirigiendo el altavoz a su pubis, lo que hizo que los niños se movieran y se reubicaran.

El Día del Alumbramiento

¡Y llegó el gran día! A Samanta la indujeron al parto a través de la medicación. Según mostró, le llevó más de 24 horas dar a luz. Hemos visto cómo rompió aguas, y cómo ella, asombrada, no paraba de decir “no para de salirme agua”. A pesar de las contracciones y el dolor, con la ayuda de su pareja Raúl, finalmente llegó el momento. La epidural y el esfuerzo llevaron a que la cabeza de la niña ya estuviera fuera. Las primeras lágrimas llegaban a los ojos de los padres, quienes aún guardaban más para cuando nació el otro pequeño.

La inducción por parte de los médicos y más de 19 horas de dilatación precedieron a este instante. En la primera visita a la sala de dilatación, la periodista apenas había conseguido dilatar. Ni siquiera un dilatador surtió efecto. Tras 24 horas de espera, Samanta comenzó a tener contracciones y dolores. Poco después, el programa mostró el parto en directo, cómo Violeta y Damián salieron del útero de su madre y acabaron en los brazos de Samanta.

Raúl, el marido de Samanta, no pudo evitar emocionarse y llorar. Por fin habían conseguido su sueño: ser padres. Samanta colaboró con los médicos, más tranquila con la epidural, para que todo saliera bien. La periodista concluyó: “He logrado ser mamá de Violeta y de Damián y lo que tengo por delante sí que es la gran aventura de mi vida”, mientras miraba a sus ansiados bebés.

9 meses con Samanta The Story

La Maternidad en Perspectiva: Historias Paralelas

El programa también se detuvo en otras experiencias relacionadas con la natalidad, ofreciendo un mosaico de realidades diversas.

Casos de Embarazos Complicados y Avances Médicos

El programa abordó la historia de Laura y Borja. Laura, de 29 años, esperaba a Rodrigo, su segundo hijo. Su primer embarazo fue normal, pero en el segundo, algo no iba bien. Antes de llegar a la semana 23, Laura tuvo que pasar por una operación de cirugía fetal, poniendo su vida en riesgo.

Laura mostró una fortaleza admirable, pues para ella, abortar no estaba en sus planes. Su marido, Borja, de 39 años, compartió la visión de su mujer, aunque inquieto por lo que pudiera pasar. En el Hospital Universitari Vall d'Hebrón, de Barcelona, bajo las órdenes de la jefa de Obstetricia, Elena Carreras, los espectadores asistieron a una operación nunca vista en televisión: un equipo de médicos extrajo el útero de Laura para intervenir la espina bífida del feto. Es una operación en la que, si algo falla, la madre puede morir, y si la anomalía no se resuelve, el niño puede sufrir hidrocefalia, algún retraso cognitivo y alteraciones en el aparato locomotor.

Tres meses después, Samanta realizó una visita urgente a la pareja. Aunque Laura estaba en el octavo mes de gestación, le detectaron pérdidas de líquido amniótico en la placenta y hubo que practicarle una cesárea.

Infografía sobre cirugía fetal para corregir malformaciones

Búsqueda de la Maternidad: Reproducción Asistida y Donación de Semen

El programa también exploró la historia de Esther y Nazaret, una pareja de Murcia que, tras diez años juntas, deseaban tener un hijo. Al no querer tener relaciones sexuales con un hombre ni engendrar a su hijo en una clínica, decidieron comprar el semen por Internet. Esther, la futura gestante, afirmó: "Me merece la pena al menos intentarlo". Por ello, decidieron hacerlo en casa, en la intimidad de su dormitorio, solas ellas dos.

Esther quería que el donante tuviera parecido físico con Nazaret, su pareja, optando por comprar semen con el fenotipo más parecido al de ella. Como en España no existe esa posibilidad, recurrieron a la vía online. El mayor banco de esperma del mundo se encuentra en Dinamarca, en la ciudad de Aarhus, cerca de Copenhague. La clínica Cryos abastece a 80 países y de sus donaciones han nacido unos 50.000 bebés.

Samanta viajó hasta la ciudad danesa para ver las instalaciones y entrevistar a Ole Schou, dueño y fundador de la empresa. La periodista se preguntó: "¿Por qué la legislación española no permite elegir al donante?". En Europa no existe una legislación común acerca de este tema, y cada estado miembro actúa de manera diferente. Ole Schou reveló que, con Cryos, "una donación te cuesta entre 40 y 1.000 euros, envío incluido".

También en Cryos, Samanta conoció a Markus, un estudiante que dos veces a la semana realiza donaciones. Como todos los donantes de esta clínica, su esperma había superado diferentes pruebas y un test de calidad. Además, Markus había superado una prueba de inteligencia emocional, había redactado un currículum con hábitos y aficiones y había publicado fotos de su infancia. Toda esta información está a disposición de los usuarios de este banco de semen.

Markus explicó: "Empecé a ser donante porque me lo aconsejó mi madre. Mi hermana fue inseminada y pensaron que era una buena idea". Aunque percibe una remuneración, su razón para ser donante no estriba en motivos económicos, sino en la posibilidad de ayudar a otras personas a conseguir sus sueños.

Otras Formas de Maternidad y Desafíos

Entre las impactantes historias del programa, se presentó la de una madre primeriza de 52 años que había decidido tener a su bebé, Antonio, después de intentarlo con su pareja y separarse tiempo después. Para May, "tenerlo madura, me hace disfrutarlo más".

Otra historia fue la de Sabrina, una irlandesa que perdió a su bebé antes de nacer y superó el trauma gracias a un bebé reborn de nombre Lily. Esta mujer solo consiguió superar la muerte de su hijo de esa forma, y a día de hoy, sigue yendo a su tumba para llevarle juguetes. Cuando llega a casa la espera Lily, a la que viste y trata como un bebé real, incluso gastando grandes cantidades de dinero en ropa.

Por último, el programa trató el tema de la gestación subrogada. A esta técnica tuvo que acudir una pareja española ante la imposibilidad de tener hijos. Ella había sufrido tres abortos que llevaron a extirparle el útero, por lo que viajar a Kiev y conseguir un vientre de alquiler era la única posibilidad de cumplir su sueño.

Samanta Villar Reflexiona sobre la Maternidad y el Programa

Origen y Propósito del Documental

La idea del programa surgió del deseo de Samanta de hacer algo sobre la figura de la madre incondicional. "En los casos más dramáticos siempre hay una que está detrás y tira del carro. Así que, cuando decidí quedarme embarazada, propuse el reportaje a mis jefes", explicó.

Al comparar esta experiencia con sus reportajes anteriores como "21 días en un barco pesquero", Samanta afirmó que el embarazo fue "¡Mucho peor! Aquello fueron 21 días y esto 90. Menos mal que estaba mi madre conmigo en casa atiborrándome a comida, que era la única manera en que dejaba de sentir náuseas. Ahora entiendo a los enfermos crónicos, debe ser infernal vivir así".

La Realidad de los Trimestres del Embarazo

Sobre el segundo trimestre, Samanta describe: "Empiezas con otras incertidumbres: qué estoy notando, si son patadas o no, por qué lloro sin venir a cuento… Empiezas a engordar, un día te ves bien, otro fatal y te sientes muy inexperta e insegura".

El tercer trimestre trae nuevas dificultades: "Pues llegan dificultades como no poder dormir por la noche, el dolor de espalda, las contracciones, que al principio no sabes lo que son pero te hacen sentir fatal… Y piensas: ‘¿Pero qué está pasando?’".

Lo Mejor y lo Peor de la Maternidad

Para Samanta, lo mejor ha sido "que todo haya salido bien y que tengo dos niños que son una pasada". Sin embargo, también subraya: "Y luego hay muchas cosas negativas que no nos cuentan. La maternidad está idealizada y se supone que hay que disfrutar del embarazo. Y tú piensas: ‘¿De qué? ¿De los tres meses de náuseas?’". Añade que "lo peor no es que no puedes correr, ir en bici, dormir… ¡Es que no te puedes quejar porque la gente te mira mal!".

Desmitificando el Embarazo Feliz

Samanta buscaba "desmitificar la creencia del embarazo feliz" a través del programa. "Lo que hemos hecho ha sido enseñar experiencias diferentes, pero no dar una línea de pensamiento única. Hemos intentado que el espectador tenga referentes diversos y llegue a su propia conclusión". Resalta que "no todo es tan fácil" y que "hay que desmitificar mucho. Cuando das a luz, no te ponen al niño encima y dices ‘adoro a este niño’. Es un proceso y van pasando muchas cosas. Hay una parte muy grande de sacrificio, de no dormir, en la que tu cuerpo lo pasa muy mal".

La Decisión de Mostrar el Parto

Sobre la decisión de mostrar su propio parto en televisión, Samanta explicó: "le dimos muchas vueltas y, en un principio, pensamos que no. Pero ha habido un compromiso tremendo de todos las personas que han aparecido en el programa. Han sido tan generosas que me daba vergüenza no estar a ese nivel… Así que decidí mostrar mi parto". Añadió: "Nosotros teníamos el material y lo montamos de manera que nos sintiéramos cómodos".

Ante la pregunta de cómo fue parir con una cámara delante, Samanta comentó, entre risas: "Estoy tan acostumbrada ya… Fue un parto difícil, estuve 30 horas, tuvieron que inducirlo… Pero hubo un momento precioso, en la sala de espera, que estaba con dos compañeros con los que llevo años trabajando y hemos vivido muchas aventuras intensas. Les dije: “Estoy feliz de que estéis también en mi parto”".

Impacto de la Maternidad y Proyectos Futuros

Sobre sus mellizos, Violeta y Damián, Samanta afirmó: "A ver, son bebés y tienen sus cosas. Lloran, no duermen, dan el rollete… Pero como todos los bebés, faltaría más. Luego los vemos y pensamos: ‘¡Qué fuerte que hayamos hecho dos personitas!’".

Raúl Calabria, su marido, "lo sabía desde antes de quedarme embarazada. Él también es periodista y, encima, reportero de Diario Vice, de #0. Así que le vamos a ver por partida doble. Por cierto, ¡vamos a descubrir a un gran personaje televisivo!".

La maternidad ha implicado renuncias: "Sí. Tu vida se queda destruida, hecha añicos. Y más la nuestra, que no parábamos de viajar, trabajar 20 horas al día… Ya no hay vida social y ahora lo que toca es reconstruir todo eso, pero con dos niños. Yo lo he hablado con otros amigos padres y lo reconocen, hay un momento en que piensan: “Me arrepiento de haberme metido en esto, vaya error”. Pero es normal y luego pasas a la siguiente fase que consiste en recomponerse y ver qué hacer. Yo estoy feliz".

Considera su embarazo como "un reportaje muy potente, precioso y, ahora mismo, la culminación de mis historias". Samanta también reflexiona sobre cómo la maternidad la ha cambiado: "me he descubierto muy dependiente de mis hijos, ¡con lo independiente que yo era! Me voy de casa dos horas y llamo enseguida para ver qué tal va todo. También es verdad que dos bebés dan más trabajo que uno y cuando yo me voy me siento mal, algo que no pega nada con la Samanta anterior".

Sorprendentemente, se plantea la posibilidad de repetir: "Durante el proceso ni se me pasaba por la cabeza. Pero ahora digo: ‘Pues un tercero… no digo que no’. Esto tampoco pegaba nada con la Samanta anterior".

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